"Anomia es una obra excelente, descarnada, intensa, demoledora... Situaciones vigorosas en un sugerente espacio de representación: ese sótano, de tanta elocuencia dramática. No soy un gran analista, sólo tengo un oído afinado para los textos que propician poderosas puestas en escena, y Anomia lo es. Esa heroína sui generis defendiendo con uñas y dientes su puesto en la lista electoral es un personaje diestramente construido cargado de potencialidad teatral. Anomia es un gran texto que está pidiendo a gritos una puesta en escena a su altura".